XÀTIVA, Conócenos - Xàtiva Histórica y Monumental
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Introducción

En la parte central de la Comunidad Valenciana confluyen las últimas estribaciones de los sistemas Ibérico y Penibético, dejando un pasillo natural en dirección NE-SO que asciende desde las llanuras litorales a la meseta de Castilla. Esta peculiaridad física convirtió el corredor en un paso estratégico que controlaba las rutas comerciales y militares, así como en un lugar idóneo para la fundación de una ciudad que ejerciera un papel protagónico en todos los órdenes.

Muy probablemente, en el siglo V a. de C. existía ya en la Sierra de Vernissa un núcleo urbano llamado Sait, que más tarde sería capital de la Contestania. Para entonces había consolidado un activo comercio, pues batía moneda propia, y era famosa por sus jinetes y caballos y por la fabricación de un tejido de lino de tan buena calidad, que los pañuelos y servilletas de Saetabis se consideraban en Roma objetos de lujo y distinción.

A raíz de la conquista de su territorio por las legiones romanas así como de la nueva organización político-administrativa que concentró el poder en Tarragona y Cartagena, parece que decayó su importancia. Sin embargo, volvió a recuperarla cuando Augusto le concedió el rango de municipio de derecho latino.

Los restos arquitectónicos y escultóricos, y los pedestales de monumentos funerarios de los siglos II y III que nos han llegado, remiten a una clase dirigente preocupada en importar piezas de excelente calidad, en cambio, las columnas del atrio de San Félix, de época muy tardía, denotan ya un arte provincial.

Todos los especialistas coinciden en que la impronta cultural de los visigodos fue débil porque eran pueblos ya romanizados y porque durante mucho tiempo su dominio fue nominal. En realidad, los invasores no afianzaron el poder político en al zona hasta el siglo VII pero, a pesar de ello, aquí nunca se dio un asentamiento humano numeroso.

Por lo que respecta a la propagación del cristianismo en Saetabis, las noticias según las cuales en el siglo I las hermanas Basilisa y Anastasia se hicieron discípulas de San Pablo cuando procedente de Cartagena predicó en la ciudad, carecen de fundamento histórico. Más credibilidad tienen las afirmaciones de otros autores que consideran que en la tercera centuria había aquí una colonia cristiana suficientemente numerosa como para mantener abierta al culto una capilla. Con todo, los testimonios documentales más antiguos son las actas de los concilios de Toledo celebrados en el siglo VI, en las que firmaron varios obispos de la sede setabitana. Xàtiva, pues, llegó a adquirir una extraordinaria importancia.